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" ..pero tampoco creas a pie juntillas todo/no creas nunca creas este falso abandono/
estaré donde menos lo esperes/por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos/
estaré en un lejano horizonte sin horas.."


TMC http://tardesdemateycuentos.blogspot.com/
Grupo Virtual - Una manera distinta de compartir, una manera distinta de comprender



sábado, 20 de junio de 2009

EL OTRO YO

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el proposito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando.Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

MARIO BENEDETTI (1981)


Tal como es habitual vamos a comenzar siguiendo la recomendación de Antonio, es decir, la lectura en voz alta. En esta ocasión es un cuento corto de Mario Benedetti. Un hermoso relato para la reflexión y el análisis de nuestras propias conductas...

martes, 26 de mayo de 2009

Bernardino

Autora

Datos biográficos

Obra Literaria


Ana María Matute Ausejo (Barcelona, 26 de julio de 1926), novelista española y miembro de la Real Academia Española, es también profesora invitada en las universidades de Oklahoma, Indiana y Virginia. Matute es una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX y es considerada por muchos como la mejor novelista de la posguerra española.
Ana Maria Matute trata muchos aspectos políticos, sociales y morales de España durante el periodo de la posguerra. Su prosa es muy frecuentemente lírica y práctica. En sus novelas incorpora técnicas literarias asociadas con la novela modernista o surrealista. Con todas estas cualidades y talento literario, es considerada "una escritora esencialmente realista". Basado en su género realista, muchos de sus libros tratan del periodo de la vida que abarcan desde la niñez y la adolescencia hasta la vida adulta.
Utiliza mucho, como fuente primaria, al pesimismo, lo cual le da a sus novelas una sensatez más clara que la realidad de la vida. "La enajenación, la hipocresía, la desmoralización y la malicia", son características que comúnmente son fáciles de encontrar en la ficción de sus obras. Una de sus características más comunes es el uso de la trilogía: una obra literaria que está compuesta por tres novelas o cuentos que tienen tanto características en común como diferentes. Muchos críticos consideran que su mejor obra es la trilogía Los Mercaderes, la cual está conformada por Primera memoria, Los soldados lloran de noche y La trampa. Sobre su obra se dice dice que "aunque los argumentos de cada una de sus novelas son independientes, las une el tema general de la Guerra Civil y el retrato de una sociedad dominada por el materialismo y el interés propio".


Obra Literaria


Novelas

Los Abel (1948).
Fiesta al Noroeste (1952)
Pequeño teatro (1954)
Los niños tontos (1956)
En esta tierra (1958)
Los hijos muertos (1959)
Primera memoria (1959)
Historias de la Artámila (1961) Incluye el cuento "La rama seca"
Los soldados lloran de noche (1963)
La trampa (1970)
La torre vigía (1971)
El río (1973)
Luciérnaga (1993)
Olvidado rey Gudú (1996)
Aranmanoth (2000)
Paraíso inhabitado (2008)

Relatos cortos y cuentos para niños

Paulina, el mundo y las estrellas (1956)
El país de la pizarra (1956)
Los niños tontos (1956)
Caballito loco (1961)
El polizón del Ulises (1965)
Sólo un pie descalzo (1984)
El saltamontes verde (1986)
La Virgen de Antioquía y otros relatos (colección de doce cuentos, 1990)
Don Payasito
Los de la Tienda (1998)
Bernardino
El relato El maestro fue incluido en la antología sobre la guerra civil de Ignacio Martínez de Pisón Partes de guerra




TARDES DE MATE Y CUENTOS: Ana Maria Matute

miércoles, 20 de mayo de 2009

Quiero comentar lo que me ha parecido a mi el poema de nuestro querido Mario Benedetti : creo o al menos yo lo siento así al leerlo , que es un poema de amor y desamor, en el cual le dice a la persona que "quiere " que VIVA, que SIENTA, que las cosas que desee hacer o sentir las haga con ganas sintiendo que corre la sangre por las venas, que no sea conformista que viva la vida con alegria disfrutandola sientiendose viva, Vivir la vida así para el autor a mi parecer es "no salvarse" , es como de esa forma le gustaria tener a esa persona a su lado, y la dice que si al contrario " se salva" y vive con desgana y se conforma con vivir así sin sentir nada más m que entonces no la quiere a su lado. Perdon si me extendí demasiado,

No te salves.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

domingo, 17 de mayo de 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

viernes, 8 de mayo de 2009

Amor de tarde.

La poesía "burocrática" de Mario Benedetti
Poemas de la oficina (1953-1956)



Aunque la oficina no parece el lugar más indicado para que florezca este sentimiento, la voz poética añora a su amada en el lento transcurrir del horario de trabajo, con su insoportable monotonía:

Amor de tarde
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha cómo ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme «¿Qué tal?» y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

viernes, 1 de mayo de 2009


Vamos a comenzar el día leyendo un poquito si? y que mejor que comenzar por Los Poemas de La Oficina que fueron los que dieron a conocer entre sus compatriotras a este maravilloso escritor Mario Benedetti.


DACTILÓGRAFO


Montevideo quince de noviembre

de mil novecientos cincuenta y cinco

Montevideo era verde en mi infancia

absolutamente vrede y con travías

muy señor nuestro por la presente

yo tuve un libro del que podía leer

veinticinco centímetros por noche

y después del libro del que podía leer

y yo quería pensar en cómo sería eso

de no ser de caer como piedra en un pozo

comunicamos a usted que en esta fecha

hemos efectuado por su cuenta

quién era ah sí mi madre se acercaba

y prendía la luz y no te asustes

y después la apagaba antes que no durmiera

el pago de trescientos doce pesosa

la firma Menéndez & Solari

y sólo veía sombras como caballos

y elefantes y monstruos casi hombres

y sin embargo aquello era mejor

que pensarme sin la savia del miedo

desaparecido como se acostumbra

en un todo de acuerdo con sus órdenes

de fecha siete del correinte

eran tan diferente era verde

absolutamnte verde y con tranvís

y qué optimismo tener la ventanilla

sentirse dueño de la calle que baja

lugar con los números de las puertas cerradas

y apostar consigo mismo en términos severos

rogámosle acusar recibo lo ante posible

si terminaba en cuatro o trece o diecisiete

era que iba a reír o a perder o a morirme

de esta y el Prado con caminos de hojas secas

y el olor a eucaliptus y a temprano

saludamos a usted atentamente

y desde allí los años y quié sabe

comunicación a fin de que podamos

y hacerme tan sólo una trampa por cuadra

registrarlo en su cuenta corriente

absolutamente verde y con travías

y el Prado con caminos de hojas secas

y el olor a eucaliptus y a temprano

saludamos a usted atentamente

y desde allí los años y quié sabe.